La propuesta se ha desarrollado durante los meses de junio y julio en los cuatro refugios guardados de Andorra —Sorteny, Juclà, Comapedrosa y l'Illa—, que este miércoles ha acogido el último de los encuentros.
Impulsada por Andorra Recerca i Innovació (AR+I) con el apoyo del ministerio de Medio Ambiente, Agricultura y Ganadería, la actividad forma parte del proyecto europeo POCTEFA DESIR, que promueve un modelo de desarrollo sostenible de los refugios de montaña en todo el Pirineo.
La iniciativa plantea una experiencia inmersiva que combina naturaleza, cultura y emoción para que los participantes establezcan una conexión más profunda con el entorno natural.
El objetivo es entender la montaña no solo como un espacio de ocio o de actividad física, sino también como un patrimonio vivo que hay que respetar y preservar.
Cada velada comenzaba con una degustación gastronómica elaborada con productos de Andorra, una propuesta que servía para reforzar el vínculo entre los refugios y el territorio y abrir un espacio de conversación sobre los usos de la montaña y los desafíos ambientales que afrontan las zonas de alta montaña.
Posteriormente, la coordinadora de Aula de AR+I, Montse Brugulat, conducía una experiencia artística con proyecciones audiovisuales, paisajes sonoros y la lectura de poemas y textos de autores vinculados a Andorra, convirtiendo los refugios en un espacio de contemplación y reflexión.
Más de setenta personas han participado en esta iniciativa, que busca fomentar una manera más responsable de visitar la montaña y sensibilizar sobre la necesidad de proteger los ecosistemas pirenaicos. El proyecto se desarrolla con la colaboración de una decena de entidades de Andorra, Cataluña, Aragón, Navarra, el Valle de Arán y Francia dedicadas a la conservación y divulgación del patrimonio natural de los Pirineos.