La respuesta es más compleja de lo que parece. El sistema fiscal andorrano sigue siendo mucho más atractivo que el español, pero el fuerte encarecimiento de la vivienda y del coste de la vida ha hecho que hoy el gran beneficiario sea quien tiene ingresos muy elevados.
Desde el 2010, Andorra dejó de ser considerada un paraíso fiscal, pero mantiene una de las fiscalidades más competitivas de Europa. ElIRPF es del 0% hasta los 24.000 euros, del 5% entre 24.000 i 40.000 euros y solo llega al 10% a partir de esta cifra. A esto hay que sumarle un IGI del 4,5%, muy inferior al 21% del IVA español.
La diferencia con España es enorme. Mientras el IRPF español puede llegar hasta el 47% para las rentas más altas, en Andorra , el tipo máximo es del 10%. Es esta distancia la que ha convertido al Principado en un destino habitual para creadores de contenido, deportistas de élite y grandes patrimonios.
Las cifras son muy elocuentes. Según cálculos de Finect, una persona que ingrese 2 millones de euros anuales puede llegar a ahorrar cerca de 700.000 euros , en impuestos respecto a si tributara en España. Con unos ingresos de , 200.000 euros, el ahorro todavía supera los 64.000 euros anuales.
Por eso no es casualidad que personalidades como El Rubius, TheGrefg, Joan Mir, Maverick Viñales, Aleix Espargaró, Judit Mascó o, años atrás, , Arantxa Sánchez Vicario, hayan fijado su residencia en el Principado.
Sobre el papel, incluso una persona que cobre 40.000 euros , anuales también pagaría mucho menos IRPF en Andorra. El ahorro fiscal podría acercarse a los 10.000 euros al año.
Sin embargo, esta diferencia se ha ido reduciendo en la práctica por la explosión del mercado inmobiliario andorrano. El precio de los pisos, tanto de compra como de alquiler, se ha disparado durante los últimos años hasta niveles muy superiores a los de la mayoría de ciudades españolas.
Hoy es habitual encontrar viviendas de compra por encima de los 8.000 euros por metro cuadrado, mientras que los alquileres también se mantienen entre los más elevados del sur de Europa.
Este sobrecoste absorbe una parte importante de las ventajas fiscales para las personas con ingresos medios. En cambio, para los patrimonios elevados, el ahorro en impuestos sigue siendo tan grande que compensa ampliamente el coste de la vivienda.
Por eso, la respuesta es clara: Andorra no es exclusivamente un país para millonarios, pero sí es entre los grandes patrimonios donde su fiscalidad sigue marcando una diferencia realmente extraordinaria.
Para un asalariado con ingresos normales, la decisión ya no depende solo de los impuestos, sino también de si puede asumir uno de los mercados inmobiliarios más caros de Europa.