La fórmula ya funciona en la función pública, donde existe un plan que acumula aportaciones mensuales para generar una prestación complementaria cuando el trabajador se jubila.
Este ahorro permite cobrar un complemento compatible con la pensión de la Caixa Andorrana de Seguretat Social, de manera que el beneficiario dispone de dos fuentes de ingresos.
La normativa fija una aportación ordinaria del 3% del salario bruto por parte de la Administración y otro 3% por parte del trabajador que participa en el plan.
Las aportaciones de los empleados son voluntarias en los términos previstos por la ley, mientras que las que corresponden a la Administración son obligatorias.
El dinero se integra en un fondo de pensiones destinado a financiar las prestaciones futuras de los partícipes.
Es, por lo tanto, un mecanismo de ahorro durante la vida laboral que complementa la jubilación pública cuando llega el momento de retirarse.
En empresas públicas como FEDA también existen planes de jubilación con aportaciones de la entidad y de los trabajadores, aunque las condiciones difieren de las de la función pública.
Según sus cuentas del 2024, los empleados incorporados a partir del1 de enero de 2001 participan en un fondo gestionado por una empresa externa.
En este plan, FEDA aporta un 4% del salario y el trabajador contribuye con otro 4%, destinado a constituir un ahorro para la jubilación.
El antecedente muestra que los planes vinculados al empleador ya forman parte de las condiciones laborales de una parte del sector público andorrano.
Extender esta fórmula al sector privado permitiría ampliar el acceso a un complemento de pensión construido a lo largo de los años de trabajo.
Jordana plantea que diversas empresas de un mismo sector podrían agrupar a sus trabajadores en un plan compartido para facilitar su implantación.
Este segundo pilar se diferencia de los productos que cada persona puede contratar individualmente con bancos o aseguradoras, que corresponden al tercer pilar.
La finalidad sería mejorar la tasa de sustitución, es decir, la proporción de los ingresos laborales que se conserva después de jubilarse.
El debate llega mientras Demòcrates defiende una reforma gradual del sistema ante la jubilación de la generación del baby-boom.
Jordana ve difícil culminarla esta legislatura y reclama un acuerdo político amplio para adaptar el sistema a la esperanza de vida.
La propuesta presentada prevé modificar progresivamente el factor de conversión, un elemento clave en el cálculo de la pensión, mientras los planes de empresa quedan como un debate pendiente.