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Economía

Andorra descarta seguir el camino de Francia y España para reducir la jornada laboral

Imagen de la reducción de la jornada laboral / Commons Imagen de la reducción de la jornada laboral / Commons.

R.H.
El Consejo General ha rechazado abrir la puerta a una reducción de la jornada laboral de los trabajadores de Andorra, una medida que contrasta con el camino seguido por Francia y, en menor medida, con el debate impulsado en los últimos años en España.

Francia es el país vecino que ha avanzado más en este ámbito, con una jornada legal de referencia fijada en 35 horas semanales. En España, el Gobierno impulsó una reducción hasta las 37,5 horas semanales sin rebaja salarial, aunque esta propuesta no se ha convertido en la nueva jornada máxima general aplicable al conjunto de los trabajadores.

Con todo, diversos sectores, empresas y colectivos españoles ya tienen establecidas jornadas de 37,5 horas o inferiores a través de convenios colectivos o regulaciones específicas. Durante 2026, esta jornada también se ha empezado a aplicar a determinados empleados públicos.

En Andorra, en cambio, la mayoría parlamentaria y el Gobierno han rechazado la propuesta de resolución presentada por el Partido Socialdemócrata (PS), que pedía encargar un estudio técnico y socioeconómico para analizar la viabilidad de una eventual reducción de la jornada laboral en el Principado.

La iniciativa no planteaba, por tanto, una aplicación inmediata de una semana laboral más corta, sino estudiar si una medida de estas características sería posible, en qué sectores se podría aplicar y qué consecuencias tendría para la economía andorrana.

Imagen sobre la jornada laboral / Commons Aquí va el pie de foto.

El consejero general socialdemócrata Pere Baró ha relacionado la propuesta con las dificultades crecientes que tiene Andorra para atraer mano de obra cualificada y retener talento.

El parlamentario considera que esta cuestión adquiere especial relevancia en un contexto en el que los trabajadores pueden comparar las condiciones laborales del Principado con las que ofrecen los países del entorno.

Baró ha defendido que una reducción del tiempo de trabajo “no significa trabajar menos, sino trabajar mejor” y ha planteado la jornada laboral como un posible elemento de competitividad para captar y retener profesionales.

Desde la mayoría, la consejera general de Demòcrates Meritxell López ha argumentado que una reducción generalizada de las horas de trabajo no se adapta a la estructura económica del Principado.

Andorra tiene una economía fuertemente basada en los servicios, el comercio y la construcción, sectores que, según López, presentan más dificultades para aplicar este tipo de medidas que otras economías con un peso más importante de las actividades digitales y tecnológicas.

La mayoría parlamentaria considera, por tanto, que las características específicas del tejido productivo andorrano dificultan una reducción general de la jornada laboral en las circunstancias actuales. A pesar del rechazo de la propuesta del PS, López ha dejado abierta la posibilidad de que en el futuro se puedan estudiar otros modelos de organización del trabajo.