Según la leyenda, el Tamarro es un animal esquivo, de grandes dimensiones y cubierto de pelo, que habita las zonas más remotas de las montañas. Aunque muchos aseguran haber visto rastros o haber escuchado ruidos extraños entre los árboles, nadie ha logrado demostrar su existencia.
Precisamente este misterio es lo que ha mantenido viva la leyenda a lo largo de los años.
A diferencia de otras criaturas míticas, el Tamarro no es descrito como un ser peligroso. Más bien es un habitante discreto del bosque, que evita el contacto con las personas y solo se deja entrever a los excursionistas más afortunados… o a los más imaginativos.
La figura del Tamarro también simboliza la relación especial entre los andorranos y la naturaleza.
Las montañas, bosques y lagos han sido siempre escenarios de leyendas transmitidas de generación en generación, en una época en la que los fenómenos desconocidos a menudo se explicaban a través de relatos fantásticos.
En los últimos años, Andorra ha recuperado esta leyenda como parte de su patrimonio cultural. Diversas parroquias esconden esculturas del Tamarro, y tanto los visitantes como los habitantes pueden participar en una divertida búsqueda para encontrarlas todas. Esta iniciativa convierte una antigua historia popular en una experiencia turística y familiar.
El tamarro tiene presencia en el día a día de Andorra como uno de los símbolos más característicos del Principado. Un signo evidente es que el tamarro es la mascota del Fútbol Club Andorra.
Aún hoy, nadie sabe si el Tamarro existe realmente o si es solo fruto de la imaginación. Pero, mientras haya bosques profundos y montañas rodeadas de niebla, siempre habrá quien mire entre los árboles con la esperanza de descubrir, aunque sea por un instante, el legendario «Bigfoot» de Andorra. El guardián de las montañas del Principado.
Un hecho paradigmático es que la figura del tamarro puede ser absolutamente diferente, según quien decida traspasar la leyenda a imágenes. Nadie oficialmente lo ha visto nunca. Cada uno puede poner en su cabeza la imagen que más le convenza.