Uno de los errores más habituales es pensar que, como Andorra está rodeada por países de la Unión Europea y mantiene una unión aduanera con la UE para determinados productos, se puede comprar sin ningún tipo de límite. La realidad es que existen franquicias específicas para los viajeros que entran a España procedentes del Principado.
En el caso de las mercancías en general, se pueden introducir productos por un valor global de hasta 900 euros por persona sin pagar IVA ni los impuestos correspondientes, siempre que se trate de compras para uso personal y sin carácter comercial. Para los menores de 15 años, el límite es de 450 euros.
El problema aparece cuando una compra supera las cantidades o los valores permitidos y el viajero intenta pasar la frontera sin declararla.
En estos casos, el supuesto ahorro conseguido comprando en Andorra puede desaparecer entre los impuestos que se deben abonar y las posibles consecuencias derivadas de no haber declarado correctamente la mercancía.
Otro error frecuente es pensar que el límite económico general permite llevar cualquier cantidad de tabaco o alcohol mientras el valor total no supere los 900 euros. No es así. Productos como el tabaco y las bebidas alcohólicas tienen sus propias limitaciones cuantitativas.
También es importante recordar que las franquicias son por persona y están pensadas para mercancías sin finalidad comercial. Viajar en grupo no convierte automáticamente una compra destinada a una sola persona en varias compras independientes, especialmente si la naturaleza o la cantidad de los productos hace pensar que pueden estar destinados a la reventa.
Guardar los tickets y las facturas es otra precaución recomendable. En el caso de productos de valor elevado, disponer del comprobante de compra permite acreditar cuánto se ha pagado realmente y facilita cualquier comprobación en la frontera.
La norma más sencilla para evitar problemas es informarse antes de comprar. Si se superan los límites autorizados, hay que declarar la mercancía y seguir el procedimiento correspondiente en lugar de intentar pasarla como si estuviera dentro de la franquicia.
Una compra barata puede seguir siendo una buena oportunidad, pero ignorar los límites aduaneros puede convertir el ahorro en un problema. Antes de llenar el maletero en Andorra, conviene saber exactamente qué se puede llevar a España, en qué cantidad y qué valor se puede pasar sin declarar.