La presidenta del encuentro ha destacado que las aportaciones de los diferentes expertos han ayudado a los participantes a salir de la rutina del día a día empresarial y a plantearse cuestiones que hasta ahora quizá no se habían formulado. Según ha explicado, más allá de aportar respuestas, las jornadas han servido para generar nuevas preguntas y revisar algunas certezas que se daban por sentadas.
Pujol también ha subrayado el peso creciente de la geopolítica en la toma de decisiones empresariales. En este sentido, ha remarcado que los conflictos internacionales, los cambios en las relaciones comerciales y las tensiones globales tienen cada vez más impacto en la actividad de las empresas. «La geopolítica entra cada vez más en nuestras empresas, y por eso, es importante entender qué está pasando en el mundo.», ha señalado.
Durante su intervención, la presidenta ha hecho referencia también a la inteligencia artificial, una de las cuestiones más presentes a lo largo de las jornadas. A pesar de la relevancia de las nuevas tecnologías, ha recordado que detrás de cualquier proceso de transformación siguen estando las personas. «Hace días que hablamos de inteligencia artificial, pero también hemos hablado de que detrás de la IA hay personas«, ha destacado.
Según ha afirmado, las herramientas evolucionan constantemente, pero aspectos como el criterio, la capacidad de decisión y la actitud siguen dependiendo de las personas. Por ello, ha advertido del riesgo de acomodarse en un contexto de cambios acelerados.
En el tramo final de su intervención, ha asegurado que los asistentes se van del encuentro con «mejores preguntas» y con nuevas reflexiones que tendrán que traducirse en decisiones concretas dentro de sus organizaciones. «Durante unos días hemos aprendido y debatido, pero ahora esto se acaba. El lunes cada uno volverá a su acción y será allí donde estas reflexiones tendrán sentido«, ha concluido.
Con este mensaje, Montse Pujol ha cerrado una edición marcada por el análisis de los cambios geopolíticos, tecnológicos y económicos que están redefiniendo el escenario global, haciendo un llamamiento a los empresarios a convertir las ideas compartidas durante las jornadas en acciones capaces de generar valor y oportunidades.
Una resposta
La creixent influència de la geopolítica en les decisions empresarials confirma una realitat que fa temps que defenso: avui és impossible analitzar l’Economía sense comprendre l’entorn geopolític.
Les cadenes de subministrament, l’energia, la tecnologia, els fluxos d’inversió i la regulació estan cada vegada més condicionats per rivalitats estratègiques, conflictes regionals i canvis en l’equilibri de poder mundial.
Al mateix temps, la intel·ligència artificial està transformant la manera de treballar i competir. Tanmateix, la tecnologia per si sola no garanteix millors decisions. El criteri, l’experiència, el lideratge i la capacitat d’anticipació continuen sent atributs essencialment humans.
Les empreses que siguin capaces de combinar intel·ligència tecnològica amb intel·ligència estratègica estaran millor posicionades per afrontar un entorn marcat per la incertesa, la velocitat del canvi i la competència global.
La geopolítica ja no és un risc extern. S’ha convertit en un element central de la gestió empresarial i de la creació de valor.
En aquest nou escenari, la capacitat d’interpretar els canvis geopolítics, anticipar tendències i adaptar-se amb agilitat serà un factor determinant per a la competitivitat i la sostenibilitat de les organitzacions. Entendre el món ja no és només una qüestió de cultura general; és una necessitat estratègica per liderar, invertir i créixer amb èxit.