La expectación había quedado demostrada días antes, cuando las 280 entradas disponibles se agotaron en menos de tres horas. El Comú de La Massana había decidido limitar el aforo para garantizar la seguridad de los participantes y facilitar la organización en un espacio de alta montaña.
La meteorología ha sido, sin embargo, la gran incógnita de la jornada. Las previsiones apuntaban inicialmente a la posibilidad de lluvia y, aunque finalmente las precipitaciones no han hecho acto de presencia, las nubes han dificultado la observación del eclipse.
La consejera de Turismo de La Massana, Mònica Solé, ha reconocido que el cielo estaba “un poco nublado”, pero ha destacado que el ambiente y la respuesta de los asistentes han sido muy positivos.
La actividad ha comenzado con las explicaciones del monitor Starlight Jordi Colell, que ha aprovechado la ocasión para explicar las características del eclipse y las particularidades del cielo nocturno de La Massana.
A pesar de que las condiciones no permitían contemplar el fenómeno con toda la claridad deseada, la vertiente divulgativa se ha mantenido durante la jornada. Colell ha remarcado especialmente las buenas condiciones que ofrece el Port de Cabús para la observación astronómica gracias a su baja contaminación lumínica.
El emplazamiento también es especialmente adecuado para contemplar el cielo nocturno y fenómenos como las lágrimas de San Lorenzo, sin necesidad de hacer grandes desplazamientos.
La fiesta se ha desarrollado entre las 18 y las 23:30 horas y ha ido mucho más allá de la observación del eclipse. Los participantes han podido disfrutar de música en directo, un grupo de versiones y diferentes propuestas gastronómicas.
Incluso se ha puesto a la venta un vino especial creado con motivo del evento, reforzando el carácter festivo de la iniciativa.
El eclipse ha sido parcial en Andorra, pero con una ocultación del Sol cercana al 99%, hecho que había generado una gran expectación entre residentes y visitantes.
Precisamente para evitar que toda la actividad dependiera de las condiciones meteorológicas, La Massana había planteado el evento como una auténtica "Fiesta del Eclipse" y no sólo como un encuentro para observar el Sol.
La iniciativa forma parte de la apuesta de la parroquia por el turismo astronómico, un ámbito que la Massana quiere seguir potenciando durante los próximos años.
La parroquia dispone de la certificación Starlight, que reconoce la calidad de su cielo y las condiciones favorables para desarrollar actividades relacionadas con la astronomía.
"El eclipse aquí en Andorra es parcial, no es total, pero la idea surgió a raíz de esto, algo de ser parroquia Starlight y, además, estamos apostando muy fuerte por el turismo astronómico", ha explicado Solé.