Se trata de un nivel inicial que no presenta una elevada dificultad para la gran mayoría de los candidatos. El director de Política Lingüística, Joan Sans, ha explicado que en la anterior convocatoria superaron la prueba el 95% de los 250 aspirantes.
Sans considera que alcanzar el A1 es relativamente sencillo para una persona recién llegada al país si sigue los recursos de aprendizaje disponibles.
"Es un nivel que para una persona que acaba de llegar al país, asistiendo a un centro de catalán y haciendo el aprendizaje guiado, es muy sencillo", ha manifestado.
El examen consta de distintas pruebas para comprobar las competencias básicas de los aspirantes. Se evalúan la comprensión oral y lectora, así como laexpresión y la interacción escrita y oral.
Entre los candidatos se encuentran situaciones muy diversas. Algunos necesitan acreditar oficialmente unos conocimientos que ya tenían, mientras que otros han empezado a estudiar catalán después de llegar a Andorra.
Entre los recién llegados, algunos aseguran que intentan hablar catalán siempre que pueden para avanzar más rápidamente en el aprendizaje.
La percepción sobre la dificultad del examen también varía. Algunos aspirantes consideran más asequible la prueba oral, mientras que otros reconocen que el examen les resulta complicado.
Los resultados de las pruebas de este viernes se publicarán el 15 de septiembre en la web del ministerio de Cultura. Los candidatos que sean declarados aptos podrán solicitar posteriormente el diploma oficial de catalán que acredita el nivel A1.
Paralelamente, esta semana se ha mantenido abierta la inscripción a los cursos presenciales de catalán, que este año ofrecen 700 plazas.
A diferencia del pasado año, cuando las plazas se agotaron durante las primeras horas, esta convocatoria ha registrado una demanda más tranquila y todavía quedaban plazas disponibles antes del cierre de las inscripciones.