El eclipse empezará en Andorra la Vella hacia las 19.33 horas y llegará a su punto máximo aproximadamente a las 20.27 horas. En ese momento, el Sol estará muy bajo sobre el horizonte, a sólo unos 5 grados de altura, un factor que habrá que tener muy presente a la hora de escoger el sitio de observación.
Por tanto, será especialmente recomendable buscar un lugar elevado y con el horizonte occidental sin montañas, edificios u otros obstáculos que puedan impedir ver el Sol durante los momentos decisivos.
La diferencia es puramente geográfica. La Luna proyecta sobre la Tierra una sombra central muy estrecha, llamada umbra.
Sólo los lugares por los que pasa esta sombra ven cómo la Luna tapa el 100% del disco solar.
Andorra queda justo fuera de esa franja de totalidad, muy cerca de su límite. Por eso, desde el Principado la Luna pasará casi exactamente por delante del Sol, pero la geometría no será suficientemente perfecta para que lo cubra completamente.
El resultado será espectacular: en Andorra la Vella la ocultación será de aproximadamente el 99%. Pero éste 1% que queda descubierto es fundamental.
Aunque visualmente parezca una diferencia mínima respecto al 100%, astronómicamente son dos fenómenos muy distintos. Con el 100%, desaparece completamente la superficie brillante del Sol, se hace una oscuridad muy notable y se puede observar la corona solar.
Con el 99%, sigue quedando una pequeña franja del Sol visible y no se puede mirar directamente sin gafas homologadas en ningún momento.
Precisamente, a sólo dos días del eclipse se ha producido una importante alerta relacionada con las gafas de protección. Las autoridades de consumo españolas han ordenado la retirada del mercado de seis modelos de gafas destinadas a observar el eclipse después de detectar problemas con sus filtros.
Los productos afectados corresponden a las marcas Lionstar, ECP Eye Care Profesional, Pelispan, Homanaje, Orro i Opticalia. Las órdenes de retirada se han ido emitiendo entre el 29 de julio y el 5 de agosto.
El problema detectado es que los filtros presentan una transmitancia inadecuada y son excesivamente oscuros, lo que puede impedir localizar correctamente el disco solar. Esto puede provocar que el usuario se quite las gafas momentáneamente para buscar el Sol y exponga los ojos directamente a la radiación.
Las autoridades recuerdan que una observación inadecuada puede provocar lesiones graves e incluso irreversibles en la retina. Por este motivo, se recomienda comprobar que las gafas utilizadas cumplan la normativa ISO 12312-2:2015, dispongan del marcaje CE y procedan de canales de venta fiables.