Para conseguirlo, el consejo de administración de Camprabassa contratará una empresa especializada que tendrá como misión localizar y captar posibles inversores interesados en participar en el futuro de Naturland.
La primera aportación que se busca se sitúa alrededor de los 4 millones de euros, una cantidad destinada a afrontar una de las actuaciones iniciales previstas en el nuevo plan de inversiones del parque.
El proyecto global es, sin embargo, mucho más ambicioso. El cónsul mayor de Sant Julià de Lòria, Cerni Cairat, ha explicado que se trabaja con un plan de inversiones que ronda los 20 millones de euros.
Esta cantidad no se tendría que desembolsar inmediatamente, sino que las diferentes actuaciones se irían ejecutando progresivamente durante los años que restan de concesión, que son aproximadamente 30.
La primera gran inversión prevista tendría un coste de 4 millones de euros y pico, y es precisamente aquí donde la corporación espera que pueda entrar capital privado.
Encontrar a los inversores, sin embargo, no será necesariamente un proceso rápido. Cairat, según ha explicado a ATV, evita fijar plazos y admite que una operación de estas características requiere tiempo y diferentes pasos previos.
La entrada de nuevos inversores podría comportar también una reestructuración de la sociedad, tanto desde el punto de vista patrimonial como en cuanto a la deuda acumulada.
La situación financiera sigue siendo uno de los grandes retos de Naturland. Actualmente, el parque arrastra una deuda de unos 14 millones de euros, aproximadamente la mitad de los cuales corresponde a compromisos con entidades bancarias.
A pesar de esta carga, el Común de Sant Julià de Lòria mantiene su apuesta por la continuidad de la instalación y descarta, hoy por hoy, la opción de cerrarla.
Un eventual cierre tampoco resultaría económicamente sencillo, ya que se estima que poner fin a la actividad de Naturland tendría un coste aproximado de 16 millones de euros.
La captación de capital privado se convierte así en una de las piezas principales del plan para transformar el modelo económico del parque. El objetivo final es reducir progresivamente la dependencia de los recursos públicos y conseguir que Naturland sea autosuficiente en unos cinco años.