No es casualidad que numerosos ciclistas de élite hayan escogido Andorra como lugar de residencia. Los desniveles acumulados, la altitud y la variedad de recorridos permiten realizar entrenamientos de alto nivel sin tener que recorrer grandes distancias. Puertos como Arcalís, la Comella, Beixalís, Coll d’Ordino o Collada de Beixalís son conocidos internacionalmente y forman parte habitual de las rutas de los amantes de la bicicleta.
Más allá de la competición, el país también ha apostado por consolidarse como un destino turístico vinculado al ciclismo. Cada año miles de visitantes llegan al Principado para disfrutar de rutas de carretera, itinerarios de montaña y experiencias deportivas en plena naturaleza. Este tipo de turismo genera actividad económica y contribuye a desestacionalizar las visitas, especialmente durante la primavera y el verano.
Esta apuesta va acompañada de un esfuerzo constante para reforzar la seguridad vial. Las instituciones andorranas impulsan periódicamente campañas de concienciación destinadas tanto a los conductores como a los ciclistas para fomentar el respeto mutuo y reducir el riesgo de accidentes.
El objetivo es garantizar que todos los usuarios de la carretera compartan el espacio con seguridad y responsabilidad.
La convivencia es especialmente importante en un territorio donde la bicicleta forma parte del día a día. Por este motivo se trabaja para mejorar la sensibilización, reforzar la señalización e impulsar infraestructuras adaptadas a la movilidad sostenible. El desarrollo de nuevos carriles bici y la promoción de buenas prácticas son algunas de las medidas que se despliegan para proteger a los ciclistas.
La marca «Andorra Territorio Ciclista» resume esta estrategia. No se trata solo de atraer visitantes, sino también de consolidar una cultura de respeto en la carretera que permita compatibilizar el tráfico cotidiano con la presencia creciente de bicicletas.«El respeto va sobre ruedas» es el nuevo eslogan de la campaña anual «Andorra Territorio Ciclista»Así lo ha desvelado el secretario de Estado de Transición Energética, Transportes y Movilidad, David Forné.
Esta iniciativa, dirigida a la ciudadanía, tiene como objetivo que el país se convierta cada vez más en un referente en seguridad vial y convivencia.
«La campaña no busca señalar culpables, sino que conductores y ciclistas entiendan mejor la realidad del otro. La seguridad empieza cuando somos capaces de ponernos cada uno en el lugar del otro», ha apuntado Forné.
«La bicicleta ya forma parte del paisaje y de la vida cotidiana de Andorra. Esta realidad nos obliga a seguir promoviendo una convivencia ejemplar entre todos los usuarios de la vía pública, ya que Andorra no deja de ser el territorio ciclista», ha destacado Forné.
Con una red de carreteras de montaña única, eventos internacionales, servicios especializados y una apuesta clara por la seguridad, Andorra continúa reforzando su posición como uno de los mejores lugares deEuropa para descubrir los Pirineos encima de una bicicleta.