La presencia es aún más elevada durante los meses de invierno, coincidiendo con la llegada de los trabajadores de temporada. En este periodo, el número de argentinos que se encuentran en el país se acerca a los 7.000. De hecho, los argentinos constituyen la nacionalidad con más presencia entre los trabajadores temporeros.
Este aumento también pone sobre la mesa algunos de los problemas que afrontan las personas que llegan al Principado para trabajar. Uno de los principales es , el acceso a la vivienda, especialmente en un mercado con una oferta limitada y unos precios elevados.
DesdeArgentinos en Andorra consideran que una de las claves es actuar antes de que los trabajadores lleguen al país. El objetivo es que conozcan previamente tanto las exigencias administrativas como la realidad económica con la que se encontrarán.
«Asistimos más a la problemática que a la prevención. Nosotros queremos ir a la prevención. Cuando el trabajador ya está en el país, ya llegamos tarde», explica en una entrevista a RNA Ponce.
La asociación defiende que disponer de información correcta antes de viajar permitiría reducir problemas relacionados con la , la documentación, los permisos, la reagrupación familiar o el alojamiento, y contribuiría también a evitar situaciones extremas como los llamados pisos patera.
Otro de los frentes es la proliferación deinformación incorrecta o incompleta sobre los requisitos necesarios para instalarse y trabajar en el Principado.
Aunque combatir esta desinformación no es estrictamente una de las funciones de la entidad, la asociación intenta orientar a las personas que se plantean trasladarse a Andorra.
En este contexto, Ponce señala también el uso de ChatGPT como una posible fuente de confusión cuando se consulta información administrativa. «Ahora tenemos un gran enemigo, el ChatGPT. Si tú y yo hacemos la misma pregunta desde nuestros teléfonos, las respuestas cambiarán», afirma.
Entre las informaciones que pueden quedar fuera de las respuestas hay requisitos relacionados con la entrada en el espacio europeo o la necesidad de disponer de un alojamiento acreditado para poder acceder a determinados permisos.
A pesar de estas dificultades, Ponce valora positivamente los avances de los últimos años para reducir las situaciones de irregularidad entre los trabajadores que llegan al país, incluida la implantación del sistema Entrada/Salida.